Mantenimiento

El desgaste no depende solo de la calidad de la llanta, también de cómo la tratas todos los días.
Hábitos que la castigan
- Pasar topes y baches a velocidad, que daña la estructura interna.
- Acelerar y frenar bruscamente, que genera fricción de más.
- Llevar más peso del que soporta el vehículo.
- Estacionarte rozando la banqueta, que deforma los costados.
Para que rindan más
- Maneja suave y a velocidades moderadas.
- Revisa la presión cada mes.
- Estaciona a la sombra para proteger el hule del sol.


