
Las llantas son lo único que toca el camino, así que una mala elección afecta tu seguridad y tu bolsillo.
1. No revisar la medida exacta
En un código como 165/70 R14, el 165 es el ancho en milímetros, el 70 es la altura del costado como porcentaje del ancho y el R14 es el diámetro del rin en pulgadas.
2. Elegir el tipo equivocado
- Verano: buen agarre en seco y mojado en climas cálidos.
- Todo terreno: resisten lodo, tierra, agua y piedra.
- Alto rendimiento: más estabilidad a velocidades altas.
3. Ignorar el índice de velocidad y carga
Deben coincidir con lo que pide el fabricante de tu auto.
4. No pensar en cómo manejas
No es lo mismo ciudad diaria que carretera o terracería.
5. Decidir solo por precio
Una llanta barata que dura poco o frena mal termina costando más.


